Artículos del Blog: Leyenda Visigoda

Durante estos días estuve leyéndome el libro del maestro Cebrián llamado “La Aventura de los Godos”, apasionante libro donde narra la vida y aventuras (y en algunos casos desventuras) de los reyes Visigodos en lo que hoy es España.

En el último rey de todos Don Rodrigo, explicaba una historia / leyenda, que particularmente desconocía y la cual descubrí como dije anteriormente gracias al maestro Juan Antonio Cebrián.

La leyenda indica que cuando Hércules en una de sus misiones estuvo en la Península, construyó un maravilloso palacio en las cercanías de lo que hoy es Toledo, la leyenda indica que Hercules ocultó dentro de este palacio, guardianes y misterios pero cerrados bajo llave y la tradición visigoda establecía que cada nuevo rey que era coronado tenía que añadir un candado nuevo en la puerta del palacio.

Todo cambió con la llegada de Don Rodrigo al ser advertido de que tenía que continuar con esta tradición ya que por aquel entonces eran ya 24 candados los que cerraban la puerta del palacio, pero Don Rodrigo decidió todo lo contrario, tenía tal curiosidad por lo que habría ahí dentro, que su deseo era romper los candados y adentrarse dentro del palacio. Evidentemente fue totalmente desaconsejado de hacer esto, ya que como le sugerían, si lo que deseaba eran tesoros o conocimientos, estos se podían buscar por otro lado y no romper esta antigua tradición.

Evidentemente el monarca hizo caso omiso y decidió romper los candados y adentrarse en el palacio, lo que vió dentro son cuatro estancias: una blanca, una negra, una verde y otra de color rojo, Don Rodrigo cuenta la leyenda fué directamente a la tercera estancia donde vió un baúl cerrado con candado e igualmente como se hizo en la puerta del palacio, se encargó de forzar el candado para poder abrir el baúl, imaginamos que esperaba encontrar antiguos tesoros o similares, pero lo que allí encontró fue tela blanca en la cual se podían ver caballeros montados en caballos y armados con arcos y flechas, vestidos con extraños trajes al estilo árabe, espadas curvas y pendones que no sabían reconocer, aunque imaginamos que serían letras árabes y en cuya tela había escrito el siguiente texto:

“Cuando este paño fuere extendido y aparecieran esas figuras, hombres que andarán así vestidos conquistarán España y se harán de ella señores”.

Dejando de lado la leyenda y volviendo a la historia, recordar que en el 711 en la Batalla de Guadalete, las tropas visigodas sufrían una decisiva derrota que con ello provocaría la invasión de la Península Ibérica por parte de las tropas musulmanas.

Artículos del blog: El milagro de Empel

Estamos en el año 1585, en medio de la Guerra de los 80 años, guerra que enfrente a la por entonces potente monarquía española, frente a las Provincias Unidas en la zona de Flandes (lo que hoy sería la zona de Holanda, Bélgica y Luxemburgo).

Los hechos que se narran empezaron el 7 de Diciembre de 1585, y se sitúan en concreto en la isla de Bommel, una pequeña isla que está situada entre dos ríos, el Mosa y Waal, en esta isla había destacado un cuerpo de Tercios Españoles de aproximadamente 5000 soldados al mando de Francisco Arias de Bobadilla y Juan del Águila, cuya situación no era para nada alentadora, al margen del frío propio de la época es Flandes, había que sumar otros factores como la falta de víveres, ropa seca y sobretodo por estar rodeados por una escuadra de barcos holandeses.

En el bando holandés, las fuerzas estaban comandadas por el almirante Filips van Hohenlohe-Neuenstein, que propuso a los soldados una rendición honrosa de ese enclave, intuyendo las dificultades por las que estaban pasando, la respuesta que recibió fue la siguiente:

“Los soldados españoles preferimos la muerte al deshonor, ya hablaremos de la capitulación después de muertos”.

Después de recibir esta respuesta, el almirante holandés optó por una solución drástica pero muy utilizada en la Guerra de los 80 años, abrir los diques del río, hay que entender que la geografía de esa zona es muy particular, ya que se necesitaban las construcciones de diques para controlar el nivel del agua y que no se desbordase y provocara multitud de daños en ciudades, cosechas….

La isla de Bommel evidentemente se empezó a inundar, así que los 5000 hombres tuvieron que empezar a subir hasta el punto más alto de la isla, donde era el único sitio aun no inundado pero si muy embarrado.

Se dice que durante la excavación de trincheras en ese montículo aún no inundado un soldado español encontró una pintura flamenca de la Inmaculada Concepción, esto para la tropa que obviamente era católica fue un soporte moral increíble y creyendo que era un designio divino se colocó la imagen en un altar improvisado y se le rindió oración encomendándose a la virgen para que les ayudará.

La leyenda narra como en la madrugada del 8 de Diciembre un viento más frío de lo normal empezó a soplar en la zona, provocando que el caudal del río Mosa se helara por completo, lo convenció más a la tropa que se trataba de un milagro de la virgen que había escuchado sus plegarias, aprovechando el río helado, los españoles atacaron al amanecer los barcos holandeses que no se habían percatado de este hecho y tomaron y quemaron todos los barcos, fue tal la sorpresa que el propio almirante holandés una vez apresado dijo “Tal parece que Dios es español al obrar, para mí, tan grande milagro”.

Leyendas de Italia: La leyenda del Gallo Nero

Hemos estado unos días sin publicar contenido en el blog debido a que estábamos de viaje por Italia (preciosa como siempre), en concreto por la zona de la Toscana y la Emilia Romagna, nos contaron una historia sobre los vinos de la denominación de origen Chianti y el porque su símbolo es un gallo negro.

Florencia y Siena eran ciudades rivales (de hecho hoy en día aun lo son) y las disputas territoriales las decidieron solventar de una manera peculiar, cada ciudad eligió un gallo, Siena un gallo blanco y Florencia un gallo negro, en un día pactado cuando los gallos cantasen al alba, un caballero de cada ciudad iría en dirección a la ciudad contraria hasta encontrarse con el caballero de la ciudad rival.

La leyenda tiene varias versiones, unas dicen que el gallo de Siena fue alimentado de forma copiosa y el gallo de Florencia pasó bastante hambre, por lo que cuando llegó el dia del encuentro, el gallo de Florencia cantó enseguida y el gallo de Siena tardó bastante en despertarse, por lo que el caballero de Florencia se quedo a unos pocos km de la ciudad de Siena.

Otra versión indica que el día anterior del encuentro, ciudadanos de Florencia se colaron en Siena y fueron ellos los que alimentaron de forma extrema al gallo para que no cantara (o almenos que lo hiciera mas tarde), el caso es que Florencia salió victoriosa y por eso la denominación de Chianti, su símbolo es un gallo negro, en honor al gallo de Florencia.

Artículos del Blog: Boabdil

Boabdil cuyo verdadero nombre era Abû ʿAbd Al·lâh «az-Zughbî» Mohammed ben Abî al-Hasan ʿAlî fué el último emir de Granada  y era conocido como Muhammad XII, Boabdil era miembro de la dinastía nazarí que gobernó el Reino de Granada desde 1238 a 1492, año que Granada fué rendida a los Reyes Católicos que de esta forma terminaban con la llamada “Reconquista”.

Boabdil nació en Granada en el año 1459, era hijo del emir Muley Hacén y de su esposa Aixa, mujer de la cual la historia o la leyenda muestra como una de las grandes conspiradoras para que Boabdil en el año 1482 se revelara contra su padre con la ayuda de los abencerrajes, este mini reinado de Boabdil duraría poco, ya que poco después en la batalla de Lucena (1483) las tropas nazaríes perdían y Boabdil era prisionero de guerra de los Reyes Católicos, hecho que aprovechó su padre con la ayuda de su tío (el llamado El-Zagal) para retomar el poder en el emirato.

Estamos metidos de lleno en la Guerra de Granada (1482 – 1492) y al ser Boabdil prisionero de los Reyes Católicos, pero estos tenían planes para Boabdil, mediante los Pactos de Córdoba en 1483, Boabdil fué liberado a cambio de ser vasallo de ellos y de la parte del Reino de Granada que gobernaba su tío El-Zagal (comentar que la toma de Málaga, fue bastante sangrienta, un asedio muy duro y se les negó la capitulación con honores, aparte de los muertos hubo aprox 15000 esclavos).

Tras la caída de Málaga, el tío de Boabdil, el antes citado El zagal, que venía a significar “el valiente”, se declaró vasallo de los reyes católicos y entregó las otras dos ciudades importantes que controlaba, Guadix y Almería.

El Zagal acabó huyendo al norte de África, donde el rey de Fez ordenó su encarcelamiento y donde fue cegado.

Boabdil tuvo un último reinado en Granada, ya que en el año 1487, fallece su padre y esto unido a la derrota de su tio en la Batalla de Velez-Malaga, provocó que Boabdil pudiera volver a entrar en la ciudad y gobernar sobre ella. También se había librado el de otro problema, ya que su padre se había casado con una crisitana convertida al Islam Zoraida cuyo nombre original era Isabel de Solis, y habia tenido dos hijos, pero con la muerte de Muley Hacen Isabel se volvió a convertir al crisitanimos y sus hijos cambiaron a nombres cristianos, de esta forma se aseguraba que nadie le iba a disputar el trono.

Boabdil era la porfin y de nuevo Emir de Granada, pero el territorio que gobernaba era ya ínfimo y asediado bajo las tropas cristianas de Isabel y Fernando, que evidentemente querían tomar el Reino de Granada porque no podían tolerar que hubiera aún un reducto musulmán en la península, Boabdil se dice que intentó por todos los medios asegurarse la ayuda de los pueblos del norte de Africa, ayuda que nunca llegó y que provocó la caida (pacificamente esta si) de Granada con las capitulaciones de Granada el 2 de Enero de 1492, bajo estas capitulaciones los Reyes Catolicos se comprometian a que la población nazarí podría seguir con libertad de culto y de lengua, además se comprometian a otorgarle a Boabdil el señorio de Las Alpujarras, todo esto parece ser por la necesidad de los Reyes Catolicos a acabar de una vez por todas con la guerra que duraba ya 10 años, pero aun así para asegurarse que Boabdil una vez establecido en Las Alpujarras no traicionaba los pactos firmados, quedaban bajo custodia cristiana 600 nazaríes.

Boabdil no duró mucho en su nuevo señorío ya que al poco tiempo vendió los derechos a los Reyes Católicos ,cansado, desilusionado y sobretodo se dice que muy depresivo tras la muerte de su esposa la sultana Morayma en 1493, se exilió en Fez donde viviría hasta el resto de sus días ahí, de hecho Boabdil murió en el año 1533, recientemente se llevaron a cabo excavaciones en Fez para averiguar dónde exactamente está enterrado Boabdil.

Un tema para tratar aparte de Boabdil, es la leyenda que indica que al salir de Granada cuando los cristianos la habían tomado, y verla desde la distancia se puso a llorar de forma desconsolada, su madre Aixa se acercó a él y le dijo “Llora como mujer lo que no supiste defender como hombre”, esto forma parte de la leyenda popular, pero ni mucho menos es un hecho histórico probado, es más hay varias versiones donde una apunta a que es una cita que data del cercano siglo XVIII y otra que es obra del obispo Antonio Guevara, empleada para ganarse el favor de Carlos I. Este paso de montaña actualmente se le conoce por el nombre de “El suspiro del moro”.

Expediciones Romanas en el corazón de África

Hoy estaba leyendo webs de interés, y llegué por suerte a este blog, donde he podido leer estas expediciones que desconocía “Romanos en el corazón de África”, el articulo personalmente me ha gustado mucho, no lo copiaré todo, ya que os dejaré el link para que podáis leerlo todo y de paso darle unas visitas al autor que bien merecidas las tendrá.

David Livingstone, Richard Burton, Jhon Speke, James Grant o Baker Stanley son algunos de los nombres, curiosamente anglosajones, que todos pensamos al tratar el tema de la exploración y el “descubrimiento” del interior del continente africano. ¿Estamos en lo cierto al hacerlo?. Por supuesto que no.

En las obras de Plinio, Tolomeo o Herodoto, encontramos los nombres de al menos cinco militares y exploradores romanos que más de 1700 años atrás iniciaron esta aventura.

Antecedentes

Con anterioridad al dominio romano del Norte de África hay constancia de expediciones de exploración de la costa africana. Según Herodoto, los fenicios,  a instancia del Faraón Necao II, emprendieron la circunnavegación de África partiendo del golfo Arábigo. La leyenda cuenta que al tercer año de viaje consiguieron alcanzar el estrecho de las Columnas de Hércules y penetrar en el Mediterráneo. El propio Herodoto duda de la veracidad del relato, aunque sí que hay certeza de que los fenicios, habituados a surcar el Mar Rojo, llegaron a las costas de Somalia, fuente de valiosas mercancías para el comercio como perfumes y animales exóticos.

El otro gran antecedente es la expedición de carácter colonizadora y comercial del cartaginés Hannon. Su expedición estaba formada por sesenta naves y casi treinta mil personas. Según la mayoría de los autores, por un problema de escasez en las provisiones, se piensa que no pasó del archipiélago de las Bissagas. Sin embargo otros sí que sostienen que llegó hasta el golfo de Guinea. En cualquier caso, parece cierto que Cartago exageró la importancia de la expedición para resaltar su poderío marítimo-comercial y su capacidad conquistadora.

Expediciones romanas al interior de África

Tras el establecimiento de colonias cartaginesas y el posterior dominio y ocupación romana de la parte más al Norte de África, se produjo un aumento del interés por conocer lo que había al sur del “Limes”, que se materializará en el sucesivo envío de expediciones.

Dos serán las motivaciones romanas para el envió de estas misiones. Por una parte está el lógico interés económico en descubrir cómo son las tierras de las que provienen mercancías tan valiosas como esclavos, animales, maderas exóticas, piedras preciosas, oro, etc. Por otro lado, debemos añadir la necesidad militar de asegurar la franja septentrional que dominan las incursiones de los pueblos nómadas que habitan al sur de sus fronteras, principalmente garamantes, nasamones, númidas, etc. Este último factor será el predominante en muchas de las incursiones que vamos a describir, que adoptarán así el carácter de campaña militar de intimidación, más que de conquista.

A partir de aquí os recomiendo ir AQUÍ

Espero que disfrutéis del articulo tanto como yo.